Pare ser franco no sé qué decir de este libro. Ciertamente estoy muy interesado por una suerte de pensamiento en México y me he dado a la tarea de realizar una genealogía de largo aliento. De pronto llegué a las leyendas que intentaron darle forma ilustrada al pensamiento de los zapotecos contemporáneos ─una forma de pensar, como decimos a veces─, así que retomé viejas lecturas y me llevé las mismas sorpresas de entonces, de cuando estaba en el bachillerato y me tocó escribir un ensayo sobre algo extraño: “cómo se piensa en Juchitán” me pregunté y respondí en cinco o seis páginas como mejor se me ocurrió ─mi padre me ayudó mucho en aquella ocasión─.













