Cuando Gerardo Ávalos Tenorio (México), profesor-investigador de tiempo completo en la UAM-X, se pregunta si existe una filosofía política en la obra de Karl Marx, responde que sí, pero es “materialista”, una “filosofía política materialista”. Esto significa lo siguiente: para Marx “el fundamento se encuentra en el ser humano con necesidades materiales ineludibles y en torno de las cuales ha de organizar su vida y su historia”. Cómo se puede llegar a esta conclusión: nuestro autor, reconocido como uno de los estudiosos más profundos de quien escribiera “La fenomenología del espíritu” en América Latina, estudia la obra de Marx a la luz de categorías hegelianas (lee a Marx de la mano de Hegel), esto quiere decir que la reflexión filosófica que lanza Gerardo Ávalos en su reciente libro “La filosofía política de Marx” (Herder, 2022) es sistemática.
lunes, 2 de mayo de 2022
viernes, 18 de febrero de 2022
“Ética y política en Karl Marx” de Gerardo Ávalos Tenorio
Como estos son unos cometarios a la luz de la teoría psicológica, comenzaremos diciendo que la psicología intenta dar cuenta del comportamiento humano en tanto patrones de conducta, para ello descifra la relación entre motivación y emoción, sensación y percepción, pensamiento y lenguaje, imaginación e inteligencia, desarrollo y personalidad y aprendizaje y memoria. Aquí están los bastiones teóricos con sus modelos en los que reposa el estudio y la práctica de esta ciencia derivada de la filosofía, como casi todas las disciplinas que disertan en torno al lugar y el papel del hombre en el mundo que le cupo en suerte. No obstante, hay una dimensión empírica de todo esto y está en la vida misma, es decir, cuando los individuos se despiertan y comienzan a desplegar sus rituales matutinos y desquitan así la vida cotidiana: ducharse, ir de camino al trabajo, quedar con alguien en algún bar después de la oficina y por las noches, con suerte o sin ella, irse a la cama solo o acompañados. Los niños, las mujeres, los adultos, los exiliados… todos, en cierta forma, acudimos a los patrones de conducta. En suma, hay una estructura que nos abraza y por eso mismo la hace susceptible de ser estudiada y explicada.

