La educación tiene que ver con el reconocimiento del lugar que ocupamos
en el mundo, dice Estanislao Zuleta (Medellín, 1935 – Cali, 1990), mientras que
la democracia alude a la posibilidad de diferir con las mayorías. Esto es lo
contrario a lo que sucede ahora mismo en Colombia. Ayer, el ESMAD molió a
golpes la esperanza de un joven universitario que no está de acuerdo con las decisiones
del gobierno que le cupo en suerte. “Todo hombre racional es un hombre
desadaptado” dice Zuleta, y lo es porque se hace preguntas críticas, es decir,
preguntas que fracturan el imaginario de la estructura. Lo logra, según nuestro
autor, gracias a cierto tipo de educación y, sobre todo, a ciertos maestros que
le tocó ─esta es la aportación romántica del pensador─. No obstante, el chico
está en el suelo en estado de shock, no sabe qué es lo que está pasando, tiene
los ojos desorbitados y un ESMAD no deja de darle patadas en el rostro. ¡A la
mierda, señor Zuleta, algo se nos escapó!